Ciudad de Oaxaca, Oaxaca

Ciudades Coloniales de México

Ciudad de Oaxaca Una joya Colonial mexicana

En Oaxaca, el visitante disfruta de un permanente clima templado; una atmósfera grata y relajada, sus limpias calles y la sencillez de su traza invitan a recorrer la ciudad a pie, sobre todo el centro, de calles cerradas a los vehículos. Oaxaca conserva su sabor colonial de arquitectura rica y señorial, de sobrias edificaciones, plazas y jardines. Entre la gran cantidad de edificios coloniales, construidos con la cantera verde del lugar, sobresale la Catedral por sus nobles proporciones y fuertes muros. De gran belleza es su fachada, que muestra imaginativa ornamentación y refinada armonía en esculturas y relieves. Numerosas son las iglesias de Oaxaca, que atraen por la sobriedad de sus fachadas y la riqueza de sus retablos, como el templo de San Juan de Dios, el primero que se construyó en la ciudad; el de San Agustín, que levanta su fachada barroca en una plazoleta; el de San Felipe Neri, con su portada de columnas balaustradas y la notable talla en cantera de su santo patrono; esta iglesia posee un admirable grupo de retablos de estilo churrigueresco.

Mención especial merece la iglesia de Santo Domingo, por su extraordinaria fachada barroca y su deslumbrante interior de yeserías policromas y artesonados en oro de hoja, destacándose la bóveda del sotocoro que muestra en notable relieve, el árbol genealógico de Santo Domingo de Guzmán. La capilla del Rosario es muestra también de riqueza ornamental. En el edificio del exconvento de Santo Domingo se aloja el Museo Regional que exhibe, entre otras obras de arte, numerosas piezas mesoamericanas y del periodo colonial.

Es de admirar el tesoro de la Tumba Núm. 7 de Monte Albán, con sus piezas de fina orfebrería, jade y otros materiales preciosos. Museos dignos de visitarse en la ciudad son el de Arte Prehispánico Rufino Tamayo, que exhibe una colección de piezas mesoamericanas de gran calidad plástica; el Museo de Arte Contemporáneo, ubicado en una elegante casona del siglo XVIII; la Casa de Juárez, dedicado a este importante personaje de la historia de México. También se puede asistir al Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, que muestra una excelente colección de grabados europeos y mexicanos. De gran atractivo es el mercado Benito Juárez que ofrece con mezcla colorida de artesanías, productos y platillos típicos de la región, como el mole negro, el tasajo y el pan de huevo. El tianguis, mercado abierto de los sábados, es un festejo para los sentidos. En el mes de julio, a la fiesta de la Guelaguetza concurren habitantes de las siete regiones del estado y es una muestra de alegría y folklor.

Fuente: México lindo y querido

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