San Luis Potosí, San Luis Potosí

Ciudades Coloniales de México

Al norte del altiplano central de México, entre la Sierra Madre Oriental, llamada Huasteca Potosina, y las sierras de Zacatecas, se ubica el estado de San Luis Potosí. En la época colonial fue una provincia de abundante riqueza minera que desbordó las arcas de la corona española; sus vetas eran comparables con los ricos yacimientos bolivianos del Cerro de Potosí, de ahí su nombre. Su clima dominante es semiseco y un poco húmedo en las cercanías de la Sierra Madre, aunque estas condiciones climáticas varían según los accidentes del terreno. En la Huasteca, durante el verano se disfruta de un clima tropical y lluvioso, pero en el Valle del Salado el ambiente es seco la mayor parte del año; en la zona montañosa oriental, el clima es templado y la temporada de lluvias muy prolongada. Una de sus fiestas tradicionales son las pastorelas y la procesión de los Santos Peregrinos, en la que se entonan cánticos y villancicos; participan instituciones con sus coros, rondallas, grupos musicales y artísticos, estudiantinas y bandas de música del gobierno del estado. Entre su artesanía diversa se distinguen: los rebozos de seda de Santa María del Río, encajes de hilo, tejidos de palma y lana, muebles, máscaras, "molcajetes" (piedra tradicional mexicana donde se muelen los condimentos); figuras en papel picado; bordado de trajes típicos, cantera labrada y figuras de hojalata y plomo.

Llamada la "ciudad de los jardines" por sus numerosas plazas, la capital del estado se extiende en una árida llanura, con su traza de ajedrez, edificios de cantera y casas sobrias de balcones y nobles proporciones. Entre sus abundantes monumentos, la ciudad guarda uno de los ejemplares más valiosos del arte churrigueresco: la capilla de Aránzazu del ex convento franciscano, hoy ocupado por el Museo Regional Potosino. En la Plaza Mayor se eleva la Catedral de San Luis Rey que data del siglo XVII, en su fachada sobresalen las figuras talladas en piedra de los doce apóstoles, copia de las que hiciera Bernini en la Basílica de San Juan de Letrán en Roma. En una de las más bellas plazas de San Luis se asienta el templo del viejo ex convento del Carmen, erigido a mediados del siglo XVIII, cuya portada es de estilo barroco churrigueresco. El templo de San Francisco, construido en el siglo XVII, presenta una caprichosa fachada barroca en la que aparecen diversas esculturas de santos franciscanos. En la amplia calzada de Guadalupe, de frondosos árboles, se encuentran la Caja de Agua, bella construcción neoclásica en cantera, obra pública del siglo XIX y el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, templo de esbelta fachada. La ciudad cuenta con importantes museos: el Museo Nacional de la Máscara que exhibe más de 700 máscaras religiosas indígenas; el Museo Regional Potosino que muestra piezas de la cultura Huasteca y el Museo de Arte Popular, entre otros importantes.

Fuente: México lindo y querido


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