El INAH denuncia demolición de la capilla de Santo Cristo, en Tlaxcala

La destrucción de la histórica Capilla del Santo Cristo, de la localidad de Vicente Guerrero, en el municipio de San Pablo del Monte, en Tlaxcala, representa un acto de barbarie que afecta el legado cultural de los mexicanos, señalaron autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

El conjunto arquitectónico de gran valor patrimonial, fue demolido entre el sábado y el domingo del pasado fin de semana con uso de maquinaria pesada. Se trataba de un bien propiedad de la Nación, catalogado e inscrito en el Registro Público de la Propiedad Federal con folio Real 15609.

El INAH presentó ya una denuncia penal ante la delegación de la Procuraduría General de la República en el Estado de Tlaxcala, en contra de quien resulte responsable por este hecho, tipificado como delito federal y cuya sanción se establece de acuerdo con la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.

El arquitecto Arturo Balandrano, coordinador nacional de Monumentos Históricos del INAH, señaló que la Capilla del Santo Cristo constituye un ejemplo de arquitectura tradicional religiosa con antecedentes virreinales; que poseía elementos de mampostería en muros y contrafuertes, además de una bóveda de cañón corrido y dos torres campanario añadidas en el siglo XIX.

Raúl Delgado Lamas, director de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural del Conaculta, dijo que se trata de un bien cultural de la Nación, considerado como monumento histórico en encomienda de la Iglesia católica, encargada de la preservación, cuidado y uso del inmueble de acuerdo con la vocación religiosa de la comunidad.

“Era una antigua capilla de visitas franciscana del siglo XVIII, transformada en el siglo XIX y en el XX, cuando se le insertó la cúpula del presbiterio y se construyó un nuevo templo regulado por las disposiciones normativas federales, de tal forma que las dos edificaciones, histórica y contemporánea, convivían de manera armoniosa”.

Arturo Balandrano señaló que se hará una investigación por parte de las autoridades federales sobre el daño a este patrimonio. Detalló que la capilla, que se seguía utilizando en las festividades tradicionales, tenía un atrio y en la parte de atrás se construyó un templo más grande en la última década. La barda atrial tenía unos pináculos que eran ejemplo de un tipo de arquitectura defensiva que se construyó en los conventos la orden franciscana.

“El Instituto tiene documentada las intervenciones al monumento, cuya base es un edificio de muros de una vara de ancho, a la usanza de la arquitectura virreinal, con contrafuertes y una bóveda de cañón corrido, todo hecho en mampostería y piedra. Era una construcción sólida en buen estado de conservación, sólo tenía unas pequeñas fisuras pero que no comprometían su estabilidad”.

Las torres añadidas en el siglo XIX se hicieron con una arquitectura ecléctica, neoclásica, que armonizaba con la estructura virreinal, y en el siglo XX se construyó una sacristía y una bóveda.

Añadió que el INAH realiza también una investigación para saber dónde están resguardados los monumentos históricos muebles de la capilla, donde se veneraba al Santo Cristo. “Es un crucifijo de valor histórico, que debe estar en el templo moderno, y otros elementos de arte sacro que se utilizaban en los diferentes ritos religiosos”.

La Capilla del Santo Cristo estaba en el antiguo trazo del camino que unía al Puerto de Veracruz con la Ciudad de México, ya que durante la época virreinal, se pasaba por la ciudad de Tlaxcala, donde se localizaba el primer arzobispado.

Arturo Balandrano expresó que el tema de la preservación del patrimonio cultural ha sido interés generalizado en todas las comunidades de Tlaxcala, por lo que es incomprensible cómo una comunidad haya cometido este acto de barbarie, del que se tuvo conocimiento cuando ya no era posible hacer nada por defender la integridad del inmueble.

Raúl Delgado dijo que hay competencia de las tres esferas de gobierno para investigar la demolición de este bien de la Nación, que estaba en custodia de las autoridades religiosas.

“Es un hecho insólito, no hay un fenómeno similar que se haya dado en México; las comunidades son muy celosas de la conservación e integridad de estos bienes que le son entrañables, de alta significación y referenciales de su identidad”.

San Pablo del Monte es un municipio ubicado en las faldas del volcán de la Malinche, con 56 mil habitantes, donde hay una serie de monumentos históricos muy importantes, como la Parroquia de San Miguel Arcángel, construida en 1620, y con un patrimonio inmaterial de gran riqueza.

Fuente: INAH

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