¿Qué hay después de la explosión en Coatzacoalcos?

Tras el siniestro registrado este miércoles en la planta Clorados 3, del Complejo Petroquímico Pajaritos, de Petróleos Mexicanos, oficialmente hay 13 muertos y 136 heridos, victimas que podrían haberse evitado si en nuestro país hubiera un manejo más responsable de las sustancias químicas peligrosas. Greenpeace México expresa sus condolencias a las familias de las personas fallecidas, desaparecidas y hospitalizadas por esta tragedia que inició ayer por la tarde en Coatzacoalcos, Veracruz.

Pero ese puede no ser el único saldo. La población de Coatzacoalcos de manera muy particular y los mexicanos en general tenemos derecho a saber si después de la explosión, queda algún riesgo potencial para la gente. Desde esta organización hacemos un llamado a las autoridades a actuar con transparencia y revelar las causas del accidente así como los potenciales impactos para la salud humana y el ambiente que puedan causar las emisiones de tóxicos liberadas.

En el Complejo Petroquímico Pajaritos se produce cloruro de vinilo, químico utilizado para fabricar PVC y el Cloruro de vinilo se encuentra en forma de gas y líquido por lo que al inhalarlo o estar en contacto con la piel puede causar irritación, mareo, dolor de cabeza y sensación de desmayo, pero cuando la exposición es crónica (por más de un año) puede producir graves problemas en la piel, las articulaciones y alteración hepática, incluso puede provocar fibrosis hepática y es capaz de producir mutaciones en el material genético por lo cual afecta la reproducción y es altamente cancerígeno.

Por ello es urgente que se determine e informe con claridad qué tipo de compuestos químicos contenía la nube que se produjo ya que es probable que partículas de éstos persistan en la atmósfera y en el lecho del río Coatzacoalcos.

Ni el gobierno de Veracruz ni Pemex puede darse el lujo de exponer a la población. Desde Greenpeace urgimos a las autoridades a monitorear de manera inmediata la presencia de químicos peligrosos en la zona y darlo a conocer de manera oportuna mientras se toman las medidas precautorias necesarias con la población, Esto será crucial para minimizar los efectos de este terrible accidente para las comunidades locales y el ambiente.

Este accidente es sólo un ejemplo del pésimo manejo que se le da en nuestro país a las sustancias tóxicas peligrosas: no hay regulación suficiente, en México se permite el uso de miles de químicos prohibidos en otros países, no hay vigilancia suficiente del cumplimiento de los lineamientos de manejo de esas sustancias y eso, con explosiones o sin ellas hace de este tipo de complejos petroquímicos un riesgo en sí para las comunidades donde se encuentran.

El Complejo Petroquímico Pajaritos ha registrado al menos tres accidentes de 1991 a la fecha y de acuerdo con la misma Profepa (1), el ritmo de emergencias asociadas con materiales peligrosos es nuestro país es de 600 eventos por año y al menos cada 12 meses ocurre una de importancia.

1. Profepa. Programa de Procuración de Justicia Ambiental 2014-2018 www.profepa.gob.mx/innovaportal/file/5796/l/ppja_2014-2018.pdf

Comunicado firmado por GREENPAECE MÉXICO

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